Cuando empezé a mentalizarme de que necesitaba un cambio, lo hice mal. Pensé que lo que estaba bien estaba mal, y en cambio fui incapaz de ver el núcleo del problema, el generador de malas vibraciones. No obstante, abrí mi mente, rogué por el cambio, y al final vino solo, y sucedieron cosas inesperadas. Y estas cosas me han dado una tranquilidad espiritualy un convencimiento de que todo irá bien que pocas veces antes había sentido.
Un terapeuta me dijo una vez: las personas, cuando no hacemos mayores perdemos la connexión con nuestro entorno y con nostros mismos. Hay que volver al estado de la niñez, donde todo parecía fácil, donde tomar decisiones nunca supuso un problema.
Y en realidad, ¿es la niñez una etapa fácil? Es obvio que no. ¿Es la niñez una etapa en la que no se tomen decisiones? En absoluto. Y no obstante, casi nadie es capaz de recordar grandes dilemas internos en su infancia por si debía o no debía tomar clases de piano. O por si prefería practicar o no deporte, o si quería dejar de hablar con una persona o si simplemente deseaba perdonarla. ¿No es esta una manera más sabia de actuar? ¿no es esto estar más conectados con nuestros verdaderos sentimientos y con nuestras necesidades reales?
Evaluamos todos los prismas, nos volvemos impacientes e intolerantes, complicamos y retrasamos la toma de decisiones. Y en cambio, simplificamos hasta el absurdo otros aspectos: queremos lo que tiene nuestro vecino, o el compañero de trabajo, o la Familia Real y sólo lo queremos porque lo tienen ellos. No nos damos cuenta de que lo que tienen ellos no nos hará felices porque no somos la misma persona. Conseguiremos una felicidad pasajera, superficial, efervescente y evanescente.
Hemos madurado, hemos progresado, hemos aprendido y…¿nos hemos convertido en unos infelices? Cuantas veces nos hemos dicho “por favor, ya sabía yo que esto me iba a pasar” ¡e indefectiblemente repetimos una y otra vez el mismo modus operandi! Cuando crecemos, cambiamos, pero ¿cambiamos a peor? ¿Nos aisla esta sociedad de nuestro verdadero ser?
Qué diríais si supiérais que nos pasamos la vida ignorando señales. Que nos encontramos delante de la puerta de la felicidad todos los días y nunca la abrimos. Que repetimos los mismos patrones una y otravez, como un hámster que corre en su ruedecita. Da miedo, ¿verdad?
¿Alguien más ve la jaula?
servido por Anna
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Disminuyes el dolor. Ves mis entrañas,acabas con mis palabras, ¡con mis palabras! piensas lo que pienso, intuyes mis heridas, anestesias mis dudas. Paras el mundo y me dejas sin aire.
Tú me narcotizas
servido por Anna
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Cada vez más los anunciantes y las grandes agencias deben ingeniárselas para llegar á un público saturado y cansado de que le cuenten milongas.
De ahí al nacimiento de nuevas formas de marketing, como el relacional o el viral.
Ahí os dejo una iniciativa de OgilvyOne, que ha encerrado a una persona (voluntariamente) durante 10 días en una habitación de hotel, sin más compañía que un ordenador y un cactus. A parte de conseguir todo lo necesario para sobrevivir, cada día debe superar un reto.
Podemos verle en directo aquí, y además tiene un blog en el que le podemos dar ánimos y prestarle nuestra ayuda, para los buenos y curiosos samaritanos, pinchad.
De momento la campaña no va nada mal, el blog ya es uno de los 10 más visitados en wordpress.
servido por Anna
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Es este un tema muy recurrente, me temo, pero que sigue dando mucho juego. Encontrar un sitio decente donde vivir en una gran ciudad. O lo que es lo mismo, donde caerse muerta cuando llegas de trabajar deprimida porque aún es miércoles y el starter de tu moto no funciona, con lo cual haces el ridículo cada tarde delante de todo el bar de la oficina arrancando la moto con el pedal, esa manera tan fina y elegante de marcarse en la memoria de la gente. Cada mañana cuando me ven deben pensar "esa es la del pedal". Pronto tendré un club de fans.
Al tema
Lo preocupante, hoy, es que me echan. Sí, me echan de mi piso. No tengo contrato, ya que el piso es propiedad de mi ginecólogo, un íntimo amigo de mi padre que a parte de pasarme la ITV en salva sea la parte me cedía 80 metros de un quinto en la plaza Cataluña. Ahora el hijísimo, que no tiene un futuro ni tan brillante ni tan húmedo, reclama la herencia pre mortem a su padre.
Peludo
A lo largo de la búsqueda te das cuenta de que el asunto se está poniendo peludo cuando empiezas a considerar como ventajas y no como derechos humanitarios el hecho de que el piso tenga un baño sin musgo en la bañera. O que un octavo tenga ascensor. O que el sol entre por las ventanas, ¡qué digo!, que el piso TENGA ventanas.Que el miedo no te asalte, al esperar el ascensor, cuando te encuentras al camello del cuarto o lo que es peor, a la rubia teñidaperosevenatural¿no? de tu vecina, fan de La Casa de tu vida con incontinencia verbal.
¿Solución?
¿Deberíamos compartir piso, al estilo friends, para poder tener un sitio por lo menos salubre? ¿Deberíamos emparejarnos y unirnos para siempre en el amor y en la hipoteca? ¿Irnos a vivir fuera de las grandes ciudades colapsándolas cada mañana para ir al trabajo? ¿O mejor vamos en cercanías, ese trepidante servicio que hace de cada día una aventura diferente?
Reflexionemos.
servido por Anna
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DESEO DESEO...
Cuando preguntan quién querriamos ser siempre pensamos en alguien mirando el continente y no el contenido... ¿Y por qué nunca se nos ocurre pensar lo que en realidad querríamos sentir? ¿Por qué identificamos lo que proyectan las personas con lo que realmente son? ¿No es más importante levantarse por la mañana con ganas de vivir el día, independientemente de cómo sea la ventana por la que entra el sol?
En realidad yo preferiría ser alguien que se levanta por la mañana y sabe que todo lo bueno va a sucederle hoy. Esas personas que no empujan las semanas, sinó que las viven, que no fruncen el ceño cuando alguien les pregunta la hora por la calle, que no se deprimen los domingos por la tarde.
Yo no cambiaría nada de mí. No quiero ser otra. Porque lo que yo quiero es ser yo misma cuando soy feliz.
¿Intentemos ser más sencillos y seremos más felices? ¿O ello nos hará más débiles y dependientes de las opiniones de los demás?
servido por Anna
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